El juego del dinero: el reparto de premios del Mundial 2026 y la controversia por los altos precios de las entradas
El 17 de diciembre de 2025, la FIFA aprobó un millonario esquema de premios para el Mundial 2026, con un total de 727 millones de dólares, lo que supone un aumento de casi el 50% en comparación con la edición anterior en Catar. Esta enorme suma se distribuirá entre las 48 selecciones participantes, mientras que simultáneamente, los elevados precios de las entradas han generado una amplia controversia.
Premios récord: Según el plan de distribución, el campeón recibirá 50 millones de dólares, el subcampeón 33 millones, el tercer puesto 29 millones y el cuarto puesto 27 millones. Incluso los equipos que finalicen entre los puestos 33 y 48 recibirán 9 millones de dólares como premio de participación. Además, cada selección contará con 1,5 millones de dólares para gastos de preparación. Este modelo de distribución «inclusiva» busca incentivar a todos los equipos participantes a dar lo mejor de sí mismos y también refleja el valor comercial del Mundial.
Precios desorbitados y «precios dinámicos»: En contraste con los premios récord, los precios de las entradas para esta edición también han alcanzado máximos históricos. Por primera vez a gran escala, la FIFA ha implementado un sistema de precios dinámicos, ajustando el costo de las entradas en tiempo real según la demanda del mercado. Como resultado, las entradas de la categoría más alta para la final han llegado a los 6.730 dólares, e incluso para los partidos de fase de grupo, los boletos para encuentros de alta demanda suelen costar cientos de dólares. Este enfoque orientado al beneficio económico ha generado fuertes críticas por parte de aficionados y políticos. Algunos han lanzado campañas como «Pongamos fin al juego de la codicia», exigiendo a la FIFA que termine con los precios dinámicos y reserve entradas con descuento para los residentes locales. Los premios récord y los precios exorbitantes de las entradas representan las dos caras del Mundial 2026 impulsado por los intereses comerciales: por un lado, los incentivos para los jugadores; por el otro, la pesada carga financiera que soportan los aficionados comunes.